| Por medio de la
presente formalizo mi renuncia irrevocable a ser seguir siendo adulto.
He decidido aceptar
la responsabilidad de tener 8 años nuevamente.
Quiero volver a hacer
navegar barquitos de papel en un estanque y volver a tirar piedras al agua
de manera que den varios botes antes de hundirse.
Quiero volver a
mancharme las manos y toda la ropa pintando con acuarelas.
Quiero salir tranquilamente
de mi casa sin preocuparme por las arrugas de mi traje ni por mi pelo despeinado.
Quiero volver a
darme largos baños y volver a dormir 10 horas seguidas cada noche.
Quiero abrazar a
mis padres todos los días y enjugar mis lágrimas en sus hombros.
Quiero retroceder
al tiempo en el que la vida era simple. Cuando todo lo que sabía
eran los colores, las tablas de multiplicar, leer señalando con
el dedo y escribir entre dos renglones. Y era feliz porque no sabía
que no sabía, y eso no me preocupaba.
Quiero pensar que
el mundo es justo. Que todas las personas son honestas y buenas.
Quiero pensar que
todo es posible.
En algún momento
de mi vida maduré, y aprendí demasiado.
Conocí las
consecuencias de las armas nucleares, los estragos de la guerra, los prejuicios
de la economía, el dominio del hambre y el abuso sufrido por los
niños.
Aprendí sobre
mentiras, sufrimientos, enfermedades, dolor y también sobre la muerte.
Aprendí de
un mundo en el que es fácil asesinar... y de hecho se hace.
¿Qué
pasó con aquel tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría
para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte? ¿O
Cuando pensaba que lo peor que podía pasarme era que no podía
salir a la calle a jugar a las chapas porque estaba lloviendo?
Quiero alejarme de
las complejidades de la vida y emocionarme de nuevo con las pequeñas
cosas.
Quiero regresar
a los días en que la música era limpia y sana.
Recuerdo cuando era
inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era.
Caminaría
de nuevo en la playa pensando sólo en la arena entre los dedos de
mis pies, sin preocuparme por la contaminación.
Pasaría mis
tardes subiéndome a los árboles y montando en mi bicicleta
por todo el barrio sin el temor de que pudieran secuestrarme.
Quiero volver al
tiempo en que no me agobiaba pensando de dónde iba a sacar dinero
para arreglar el coche.
Sólo pensaba
en lo que sería cuando fuera mayor, sin la preocupación de
lograrlo o no.
No quiero que mis
días se alteren por ordenadores que se estropean ni por multitud
de papeles que se amontonan en mi mesa.
No quiero que mis
días se enturbien por enfermedades o pérdida de seres queridos.
Quiero creer en el
poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra
dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la
imaginación.
Quiero creer en
la raza humana y quiero volver a dibujar monigotes en la arena...
¡Quiero
volver ya a mis 8 años!
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