| El Grupo de Montaña
de nuestro Colegio llevó a cabo, un año más, la acampada
final de curso. Esta salida sirve para cerrar cada año el programa
de actividades que el Grupo organiza cada curso escolar. A diferencia de
las salidas llevadas a cabo a lo largo del curso, que siempre se hacen
en domingo, esta actividad se realiza durante todo un fin de semana y tiene
una gran aceptación por parte de padres, alumnos y profesores.
El destino de este año fueron los Picos de Europa: se iba a hacer la "Ruta del Cares" y el "Descenso del Sella". Partimos de Ciudad
Rodrigo en autobús el viernes 17 de junio a las 13:00 horas con
muchas ganas de pasar un buen fin de semana.
El sábado 18, nos levantamos a las 8.00. Desayunamos en el comedor del albergue y nos preparamos para comenzar la ruta. El autobús nos acercó hasta Poncebos desde donde empezamos la fatigosa "Ruta del Cares". Fue un día de mucho calor y eso hizo mella en las fuerzas de todos. La ruta tiene una distancia aproximada de 12 kilómetros y tardamos unas 5 horas en completarla.
A las 15:00 llegamos a Caín después de la calurosa subida que algunos, muy pocos, no fueron capaces de terminar. Allí comimos y descansamos. A las 17:00, tras un breve descanso, iniciamos el camino de regreso, que ya se realizó en apenas tres horas, pues el calor era ya menor y la ruta ahora era en sentido descendente.
A las 21:00, aproximadamente, llegamos de regreso al albergue, todos muy cansados y algunos con más de una ampolla. La cena en el albergue nos sirvió para comentar las diferentes anécdotas de la jornada y, a eso de las 11 de la noche, salimos a dar una vuelta por el pueblo y poco después a la cama, unos para dormir, rendidos y otros para no dormir (lo típico en estas excursiones). El domingo a las 8:30, nos levantamos para desayunar y nos desplazamos en autobús hasta Arriondas, localidad desde donde iniciaríamos el descenso del río Sella. Unos monitores nos indicaron detalladamente cómo usar el material propio del descenso y cómo actuar ya dentro del agua. También nos acompañaron en el recorrido, que duró algo más de dos horas y fue francamente emocionante, con los inevitables chapuzones.
Tuvimos, después, la comida en Ribadesella. Inmediatamente después fuimos a la playa, aunque con cierta decepción porque el día, que no había amanecido, ni de lejos, con el mismo calor del día anterior, no estaba para baños. Aproximadamente a las 17:30 partimos hacia Ciudad Rodrigo, donde llegamos a las 11 de la noche. |